Mi bendita Herencia Americana

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Recordaba esta mañana todo el esfuerzo que hice cuando estuve viviendo en Los Estados Unidos por aprender el idioma Inglés y seré muy sincero al decir que por siempre será una de las cosas de las cuales más le estaré a gradecido a esta Nación.

Y me refiero claro al hecho de haber aprendido a un buen nivel este lenguaje que ahora que me encuentro en Montreal Canadá ha sido de vital importancia para comunicarme con cualquier persona sin importar su país de origen.
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En Montreal el idioma predominante es el Francés, sin embargo, el segundo idioma es el Inglés y gracias al énfasis que mostré
durante mi estancia en USA, puedo ahora sentirme con mayor libertad de moverme por la ciudad sin ningún problema de comunicación.

De hecho, uno de los principales requisitos de las empresas en Montreal para contratar un empleado es que hable Inglés, Francés y Español.

Pero al mismo tiempo, es suficiente con que la persona hable Inglés para que sea aceptada de manera inmediata y resulta obvio
que al paso de los días el empleado deberá irse sumergiendo en el idioma Francés para lograr así una mejor interacción con los clientes.

Acepto que no fue fácil alcanzar el nivel de Inglés que ahora tengo, pero he comprendido que el valor de esta herramienta es
incalculable.

Montreal, es una ciudad que depende en gran parte del sector turístico y por ende encontrarás todos los días en sus calles
personas que vienen de diferentes países, pero que a través de idioma Inglés logran una excelente comunicación.

Lo he dicho una y mil veces que no tengo ni una sóla queja de los Estados Unidos, ya que en lo personal pude hacer dinero para mi casa,
mi camioneta, mi iPod, mi cámara, dos terrenos en una zona rural de Veracruz, un fondo de ahorro para el futuro y mi bendita herencia
americana que es así a como le llamo al hecho de haber adquirido las bases sólidas del conocimiento del idioma Inglés.

Por tanto, más que un nuevo capítulo, esto es una especie de tributo a Los Estados Unidos por haberme dado el privilegio
de conocer de cerca, pero muy cerca su idioma, enlace perfecto de comunicación global que me asegurará por siempre más y mejores
oportunidades, no sólo aquí, sino en cualquier parte del globo terráqueo.

Retomando un poco las cosas que he realizado en lo que va de mi estancia en Montreal, debo decirles que la mayoría de los días
los he dedicado al trámite de diversos procesos que tienen que ver con el asunto del refugio.

Para empezar, fui a unas oficinas que se encuentran ubicadas por el centro de la ciudad para llenar una aplicación que si es aceptada
dará pauta a que el Gobierno de Canadá empiece a mandarme un cheque mensual por la cantidad de $570 dólares como ayuda económica y
sólo mientras no tengo un trabajo seguro que me permita ser independiente de este apoyo gubernamental.

Cuando yo empiece a trabajar usando el permiso que el Gobierno me dará, tengo que declarar mis ingresos y pagar un porcentaje
al gobierno en calidad de impuestos federales.

Asimismo, hace un par de días fui a otro lugar donde me proporcionaron $60 dólares en tarjetas electrónicas para usarlo en la compra
de comida en algunas tiendas con quienes el Gobierno tiene un acuerdo de cooperación. Me dieron también algunos tickets para el metro
y para toda la red de autobuses y toda la información de los pasos a seguir si es que de verdad me interesa obtener el refugio.

Esta ayuda de la que les acabo de hablar, puedo volver a solicitarla cada quince días mientras no me llegue el cheque del Gobierno Canadiense.

Hoy por ejemplo y trás una cita hecha con anterioridad fui a ver al doctor para que me realizara toda una serie de estudios que son necesarios
para el trámite del permiso de trabajo. La información será envíada a Ottawa según me lo informó el Doctor Juan Alberto quien es originario
de Chile. Luego, esos datos serán analizados y archivados para la continuidad de mi expediente el cual es compartido desde mi entrada al país por todas
y cada de las unidades del Gobierno canadiense. Nada se les escapa, saben muy bien lo que hacen y los admiro.

Lo que sigue ahora, será completar una serie de formularios y llevarlos a las oficinas de Migración para que mi caso sea revisado y
aceptado o rechazado según la determinación de las autoridades en base a mi versión de los hechos.

Al mismo tiempo, toca llevar otros documentos a una oficina de la zona centro para que mi solicitud sea revisada por un abogado y sea él
quien decida si me será o no proporcionada la ayuda del Gobierno de Canadá.

Ya veo que no es fácil todo este proceso y esa es la razón por la cual demasíadas personas abandonan todos los trámites y terminan siendo
llamadas a rendir cuentas por las autoridades migratorias para posteriormente serles negada la petición de refugio y obviamente ser deportadas.
Si alguien no se presenta ante migración cuando se le solicita, será tomado como ilegal y cuando las autoridades lo encuentren,
tendrá que enfrentar una serie de cargos por haber violado los reglamentos internos del Gobierno Federal Canadiense.

Y no lo digo por decirlo, sino porque estoy informado de las acciones que toma el Gobierno en aras de mantener la paz y la justicia en este país.

Debo aceptar que tampoco soy un asiduo esclavo de estar día con día a primeras horas yendo de aquí para allá y de allá para acá
con todo estos trámites, duermo hasta muy tarde y ya con calma voy avanzando en el proceso requerido para la solicitud formal del refugio.

Sirva esto como un reporte de mis más recientes actividades en lo que va de mi estancia en Montreal Canadá, y sirva también como información
para todos los que estén planeando viajar a este país en busca de mejores oportunidades laborales.

Si alguien desea más detalles, sobre todo el proceso requerido para la obtención del refugio, que me escriba a picaysabe@gmail y con gusto
aclararé de la mejor manera las dudas que surgan ante un tema de interés general.

Gracias por el tiempo que ha dedicado a la lectura de este capítulo y será pronto cuando les informe sobre lo más reciente en la vida
del Reportero Sin Fronteras, un mexicano común y corriente y más corriente que común que busca posicionarse cada día en un mejor estrato
de la vida espiritual, social y económica.

Sinceramente,
José Luis Ávila Herrera.

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