En avión directo a Montreal por Air Canada

Pasaba de las dos de la tarde del día sábado 9 de mayo cuando fuimos mi hermano y yo a recibir a su amigo la terminal del pueblo y con una sonrisa nos dijo que recién le habían entregado el documento que confirmaba la compra del boleto a Canadá para esta semana.

Lo que sentí al principio fue una gran emoción pues aunque este viaje no había sido planeado ni era causa de una acción voluntaria, de manera extraña se empezaban a unir los elementos que serían el punto de partida de esta nueva odisea en busca de mi seguridad.

De manera paralela, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y el asterisco se me frunció por algunos segundos mientras pensaba en las sensaciones y reacciones que tendría yo estando por primera vez arriba de un avión.


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No sé, pero nunca he sido amante de la adrenalina y eso hace que de momento me sienta raro y se apodere de mi una extraña sensación a cada instante que pienso en el inminente vuelo hacia Canadá.

De todas formas, trataré de entrenerme con algo mientras ese pájaro enorme despega, vuela y aterriza en Canadá.

No se burlen de mí, antes deberían agradecerme por ser tan sincero y compartir con ustedes parte de mis profundos sentimientos.

Hoy es lunes 11 de mayo y vine al pueblo para tratar de vender mi camioneta antes
de mi viaje y evitar así que se quede en casa sin que nadie la use.
Sin embargo, luego de visitar varias personas dedicadas a la compra y venta de automóviles no estuve conforme con la cantidad en efectivo que me ofrecieron.

Por tanto, he decidido dejarla guardada en mi garage hasta que Dios me permita regresar o hasta que uno de mis hermanos u otra persona la quiera comprar.

Yo pagué por ella $40,000.00, le compré llantas nuevas hace 15 días $5,000, le cambié las balatas de las cuatro ruedas $700.00, le compré un amortiguador nuevo $350.00 y le cambié las dos crucetas $500.00

Haciendo cuentas a detalle, resulta que mi inversión total en esa camioneta ha sido de $46,500.

Lo máximo que me ofrecen son $30,000 y para ser más honesto creo que hasta le tengo cariño y prefiero conservarla.

Saben por qué? Porque esa camioneta es mi primer vehículo y donde he aprendido bien a manejar, hemos ido a tantas partes juntos que aunque suene cursi sé que la voy a extrañar.

Dejando atrás la derrama de sentimientos que a veces no puedo controlar, regreso al tema que nos ocupa.

Estos días he estado bajo presión tratando de dejar todo en orden antes de mi partida, las personas con las que he tenido problemas cada vez que me ven me recuerdan mientras golpean mi camioneta que la cuenta regresiva cada día es más pequeña para salir del país...

Y para ser exacto, saldré el próximo día jueves 14 de mayo a la 1:20 de la tarde y arribaré a la ciudad de Montreal, Quebec, Canadá
a las 7:30 de la noche.

Si todo sale bien, realizaré los trámites necesarios para conseguir el refugio en Canadá y asegurar con ello mi vida, pues como me lo han dicho estas personas, si regresas, te encontraremos en cualquier lugar.

Sin más que decirles, quedo en sus oraciones y que sea Dios quien me cuide en las alturas.

Hasta pronto.

P.D. Se aceptan experiencas de primeros vuelos y sugerencias sobre mi caso.
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