De compras en 'JCPenney' sucursal RiverGate...

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Aprovechando tan sólo 4 horas que tengo disponibles durante el día, me fui de compras con mi amigo 'Rocas' a un famoso centro comercial llamado 'RiverGate' en la ciudad de Goodlettsville, TN y a tan sólo unas millas del centro de Nashville.

Pasaba de las 12 del medio día cuando salimos de casa pues uno de mis objetivos principales aparte de ir a desayunar, era comprar algunas playeras que miré en un folleto de la tienda JCPenney y que pertenecen a su línea 'American Living'.

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Desconozco la razón, pero en estos últimos días, me ha dado por coleccionar sombreros de diversos estilos. Y esa, era otra de las cosas que necesitaba hacer en mi visita al centro comercial, pues deseaba ir a comprar un sombrero de color blanco que lamentablemente no encontré aunque opté de paso en comprar otros modelos en otros colores como el que tengo puesto en la fotografía que ilustra el inicio de este capítulo y que usted puede ver en tamaño real, si hace click aquí.

En cuanto llegamos al centro comercial, lo primero que hicimos fue entrar a una sucursal de WolfCamera que se encuentra justo al frente de la entrada principal y que tal cual su nombre lo indica, es un negocio dedicado a la venta de equipo fotográfico.

La razón por la cual entramos al establecimiento, es porque estoy pensando en cambiar mi cámara actual Nikon D40x (Link no disponible) por una Canon PowerShot G9 de 12.1 megapixeles.

Apenas entramos a la tienda de WolfCamera sucursal RiverGate, nos atendió un señor de aproximadamente 50 años de edad y que al principio creí que gozaba de gran experiencia en el negocio al que se dedica y en el cual trabaja supuestamente.

Qué decepcionante y qué mala experiencia tuvimos cuando le preguntamos a esta persona sobre la cámara Canon PowerShot G9, pues el sujeto no sabía ni de qué le estábamos hablando aún cuando este equipo es uno de los más conocidos de la línea Canon a nivel mundial.

Yo no podía comprender en ese momento cuánta ignorancia junta había en esa persona que trabaja en WolfCamera al desconocer un producto tan conocido por cualquier fotógrafo aficionado o profesional y del cual existe un sinfín de fotografías en Flickr e información a detalle en sitios especializados como DPreview o XatakaFoto por mencionar sólo algunos.

Esta persona nos bombardeo con preguntas como que si era una cámara digital, réflex o DSLR, nos preguntó que si sabíamos en qué año había salido ese modelo al mercado y otros detalles técnicos sobre el equipo que él debería de saber más que nosotros como clientes.

Luego y con pasos lentos, caminó hacia una vieja computadora, tecleo algunas letras y llamó enseguida a otro empleado para preguntarle cómo debía buscar el equipo en la base de datos de WolfCamera. Me desesperó tanto la situación, que le dije que le agradecía la información y que regresaríamos en otra ocasión.

Salimos de ahí todavía confundidos por la incipiente reacción de una persona que se supone debería de conocer casi a la perfección todo lo que tuviese que ver con equipos fotográficos de todas las marcas y modelos dada su posición en ese trabajo.

Quiero creer que era una persona de mantenimiento y que al ver que los demás empleados de la tienda estaban ocupados, quizo ayudar e hizo su mejor intento. (Si fue así, felicidades!)

En fin, esta parte debe ser tomada como lo que es, un fragmento de crítica constructiva hacia todas aquéllas personas que trabajan en determinadas áreas profesionales, comerciales, bienes y servicios, a que se especialicen en lo que hacen para no crear en los demás (entiéndase clientes) un concepto de mediocridad y una sobredosis de ignorancia disfrazada de conocimiento supérfluo.

Dejando atrás este caso, caminamos un poco más para entrar a la tienda JCPenney, preguntamos a una persona de ventas sobre el área en la que podríamos encontrar las playeras que iba a buscar de la línea 'AmericanLiving' y enseguida nos mostró el lugar exacto y hasta tuvo la gentileza de acompañarnos por los amplios pasillos del famoso establecimiento.

Muy cara me pareció la ropa, pero mi deseo era tener unas playeras y camisas de esa marca y no me importó terminar pagando más de $150 dólares por tres prendas aún cuando una de ellas estaba en oferta según rezaba una pequeña leyenda pegada sobre la pared.

Salimos de JCPenney y buscamos un lugar para comprar sombreros...

No tardamos en encontrar un sitio que aunque no estaba dedicado exclusivamente a la venta de sombreros, tenía en su inventario algunas piezas de las cuales terminé comprando cuatro por un poco más de $50 dólares.

Contento y con mis camisas y playeras 'AmericanLiving' en unas espaciosas bolsas blancas con el logotipo de JCPenney y mis sombreros en la otra mano, nos dirigimos a desayunar a un restaurant mexicano aún cuando ya eran casi las 3 de la tarde de ese mismo día.

Ahora empiezo a comprender por qué a las mujeres les encanta ir de compras, pues la sensación es única e inigualable cuando se tiene el privilegio de tener lo que quieres y en el momento justo que tú lo deseas.

Aún así, sigo odiando ir con mi hermana de 17 años a comprar ropa y zapatos a los centros comerciales...

Cinco minutos para las cuatro de la tarde, estábamos arrivando a casa y apenas tuve tiempo de apagar mi computadora y lavarme los dientes para regresar a la tienda a seguir mi jornada laboral hasta las diez de la noche de ese mismo día.

Ya por la noche y pasadas las diez, regresé a casa para tomarme algunas fotografías como la que ahora ilustra el final de esto que ha sido un capítulo más del Reportero sin Fronteras, la historia de un mexicano común y corriente y más corriente que común que cruzó la frontera un día 7 de noviembre de 2007 con la única esperanza de encontrar el famoso Sueño Americano, ese que aún existe para todo aquél que de verdad trae consigo un proyecto, pero ese que sólo es para quien de verdad cree en la supremacía de un Todopoderoso y Sempiterno Padre Creador...

Aleluya y gloria a Dios por siempre!

P.D. Gracias por el tiempo que ha dedicado a esta lectura y no olvide leer los capítulos anteriores de esta historia, visitar nuestro Banco de Imágenes Gratuitas e incluso admirar la belleza del cielo a través de las hermosas fotografías de Rocas en el Tiempo.

Saludos...

Regalando dinero y computadoras portátiles...

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Estos días han sido para mi de completa satisfación en todos los aspectos. Muy atrás a quedado gracias a Dios aquélla mala racha que por algún tiempo estuvo afectando mi estabilidad emocional en los Estados Unidos en donde desde hace 1 año y 3 meses estoy en la búsqueda del Sueño Americano.

Ahora, con gran orgullo y conservando los pies firmes sobre la tierra, les comento de qué manera comparto lo que tengo con otras personas con la única finalidad de ayudarles en el avance constante de su viaje hacia el éxito.

Leer el capítulo completo...

Para empezar, me congratulo al decirles que justamente el día 20 de febrero de 2008, he regalado a uno de mis hermanos que aún se encuentra estudiando la Universidad en la ciudad de México Distrito Federal, una hermosa computadora portátil nueva de la marca Toshiba valuada en 10 mil pesos mexicanos aproximadamente. (Algo así como 1,000 dólares americanos)

Casi paralelamente, y para más ser preciso hace 10 días, tuve la oportunidad de regalar otra computadora portátil a mi buen amigo colombiano 'Rocas' quien se encuentra actualmente colaborando conmigo en la actualización del blog titulado 'Rocas en el Tiempo' en donde con frecuencia comparte sus maravillosas imágenes del cielo de la ciudad de Nashville con miles de personas alrededor del mundo y como parte del proyecto 'Un Acto de Amor'.

Un Acto de Amor, es un sitio que aún se encuentra en proceso de realización, pero que pretende recopilar historias narradas por sus propios protagonistas y en donde se incluya una clara demostración de 'Un Acto de Amor' en su contenido literario. Asimismo, un acto de amor, será -si Dios lo permite-, un sitio que en conjunto con la red VictoryBlogs, puedan reunir fondos econónicos a través de la publicidad generada a través de Google Adsense para ayudar a personas y organizaciones sin fines de lucro en cualquier parte del mundo.

Una fundación virtual o asociación civil que sirva de enlace para hacer llegar recursos monetarios a quienes de verdad puedan necesitarlo como ya lo he venido haciendo desde hace algunos meses con fines meramente humanitarios y sin esperar nada a cambio más que una sonrisa y una sublime oración al cielo.

Actualmente, Un Acto de Amor posee la cantidad de $ 665,63 dólares como resultado de la publicidad que a propósito ha sido colocada en la red de VictoryBlogs desde el pasado 26 de diciembre de 2007 y que actualmente está encabezada por el Banco de Imágenes Gratuitas.
*La cantidad en efectivo corresponde al período del 26 de Diciembre de 2007, al 24 de Febrero de 2008 a las 11:31 de la noche.

Y aunque aún me encuentro a la espera del primer cheque de Google Adsense, desde ya expongo mi más firme deseo de apoyar a los más necesitados en cualquier lugar del mundo a través de giros monetarios por WesternUnion o MoneyGram siempre y cuando yo esté completamente seguro de estar contribuyendo a una causa noble...

De igual forma, en días pasados tuve la grata satisfacción de poder ayudar a varias personas con diversas cantidades en efectivo que van de los $50 a los $500 dólares y que han sido canalizadas para suplir necesidades básicas de una o más personas.

A manera de resumen, les diré que una de mis primeras intervenciones en labores altruistas, fue el hecho de haber podido participar con $100 dólares en la Fundación Paternitas de Chile en donde en la pasada navidad de 2007 se organizó un evento que fue capaz de dibujar muchas sonrisas pues estuvo realmente dirigido a niños de escasos recursos económicos.

Por esas mismas fechas, tuve la fortuna de poder cooperar con $500 dólares al programa internacional, pero nacido en México, llamado Teletón en donde como muchos de ustedes lo saben, se proporcionan servicios de salud gratuitos a personas con capacidades diferentes en varios estados de la República Mexicana.

A los pocos días y para ser más exacto en enero de 2008, tuve el privilegio de ayudar con $300 dólares a una organización sin fines de lucro ubicada en Bogotá Colombia en donde se ofrecen servicios de alimentación, salud y hospedaje a víctimas inocentes de los conflictos armados en la región.

Más recientemente, me di el gusto de repartir $500 dólares entre 5 de mis más fieles amigos y ex empleados que trabajaron conmigo en alguna de las pequeñas microempresas que en su momento tuve en la ciudad de Xalapa, Veracruz México hace más de un año.

Cuando estuve en Monterrey Nuevo León México con la Sra. Norma, su esposo Nicolás y sus hijos, tuve la sensación de sentirme en casa pues derrocharon amabilidad al momento de mostrarme la ciudad y proporcionarme alimentación y hospedaje por una semana absolutamente gratis en su hogar.

En base a lo anterior, me di la oportunidad de satisfacer a su hija enviándole $100 dólares para que comprara una memoria USB que supe necesitaba para transportar sus datos de la escuela a su casa y viceversa.

El hecho de que les comente todo esto, no es sinónimo de presunción ni quiero ser visto como un empedernido aristócrata, pues estoy conciente de todas las necesidades que existen en el mundo y sé que solo soy incapaz de ayudarlos a todos.

Sin embargo, créanme que es súmamente gratificamente el poder contribuir de una u otra forma en la realización de diversos proyectos enfocados a la búsqueda de la felidad en cualquiera de sus variantes.

Ahí queda pues un capítulo más del Reportero sin Fronteras en donde el mensaje intrínseco pretende ir más allá se vanas conjeturas y contiene una clara invitación a que usted como yo, ayude a los demás y corresponda de alguna manera a quienes en su momento han sido piezas importantes en el proceso de su viaje al éxito.

Al final de cuentas, resulta mágico el fenómeno que ocurre cuando uno tiene la férrea voluntad de compartir con los demás tan sólo un poco de lo que Dios nos ha dado.

De verdad se los aseguro, que entre más doy, más recibo!

Qué grande es Dios, qué grande es el Señor.
Aleluya y gloria a Él!

En fin,
No me resta más que agradecerles como siempre el tiempo que dedican para leer mis aventuras ahora que me encuentro lejos de mi país, lejos de mi familia, lejos de mis amigos, pero cerca siempre de mis sueños y firme en cada uno de mis proyectos.

Sinceramente,
José Luis Ávila Herrera