365 Días en los Estados Unidos de Norteamérica

CAPÍTULO 63
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Precisamente un día como hoy, pero hace un año, mis cansados pies pisaron por primera vez tierra Norteamericana. Parece que fue ayer. Jamás olvidaré la odisea que tuve que pasar para cruzar la frontera aunque debo enfatizar que no fue tan difícil como lo ha sido para otras personas que al igual que yo, se aventuran en busca del Sueño Americano.

Jamás olvidaré esos instantes en los que cargado de ilusiones y etéreas esperanzas, mis ojos vieron por primera vez las extensas planicies del valle de Texas. Así fue como llegué a la Unión Americana, con tantos deseos de hacer en este país lo que jamás hice en el mío por falta quizás de organización, planeación, control emocional y no por falta de oportunidades.
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México al igual que otros países, tiene para todos las mismas posibilidades de crecer económicamente. Sin embargo, las metas que cada quien se propone en su vida, serán el motor que ayude en el avance o retroceso en el destino de cada persona. Yo era de las personas que siempre decía 'El que es gallo, en cualquier corral canta'.

Es cierto, pero más allá de frases populares, se necesitan fuertes razones para cambiar por completo la perspectiva y la forma de ver la vida misma, sus sabores y variables colores. Quien ha tenido la oportunidad de leer la primera y segunda parte de mi serie 'Definiendo el Sueño Americano', sabrá de inmediato de lo que estoy hablando.

Hay quienes como yo, hemos tenido en nuestros países grandes ventajas que nos han ubicado en estratos diferentes, ahí donde pocos o casi nadie logra llegar. Sin embargo, hay quienes como yo, no sabemos aprovechar el tiempo y el momento y derrochamos lo que a base de creatividad, trabajo intenso y verdadera dedicación logramos conseguir. El resultado, es obvio.

Pérdida total del control financiero, desestabilidad emocional y una ligera sensación de mediocridad saborizada con hiel, limón y un poco de sal. Pero qué pasa cuando se alcanza una edad de 30 años o más, volteas para atrás y notas que no tienes nada. Es momento de reflexionar, de analizar los errores y caminar con paso firme hacia un nuevo y firme sendero.

Para ser sincero, yo nunca creí en el Sueño Americano. Me parecía ridícula la idea de que en Estados Unidos se podía amasar una fortuna o al menos una cantidad considerable en poco tiempo y con menor esfuerzo. 365 días en la Unión Americana, me han hecho ver que aún es posible y que verdaderamente existe lo que todo el tiempo consideré un mito.

La experiencia que ahora estoy viviendo, es digna de un profundo y exhaustivo análisis porque desde que empezó aquél día 7 de noviembre del año 2006, no ha dejado de sorprenderme cada una de las cosas que van ocurriendo en mi vida.
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Para empezar, triunfar económicamente en los Estados Unidos, no es nada fácil y requiere de un verdadero compromiso consigo mismo. Es verdad que las cosas han cambiado y aquélla época de bonanza de la que todos hablaban ha ido desapareciendo por la cada vez mayor cantidad de inmigrantes que llegan a la Unión Americana.

A manera de síntesis, recordarán que cuando recién acababa de llegar tuve que hacer cosas que ni siquiera me había imaginado antes de salir de mi país con tantas ilusiones.

Puedo asegurarles que por algunos momentos quise regresar de inmediato a México pues eran casi inhumanas las tareas que debía desempeñar por tan sólo algunos dólares trabajando hasta 12 horas diarias con una simple hamburguesa y una limonada. Luego, hubo varios cambios.

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Imagen original de Aiquandol

Fui de aquí para allá buscando mejores oportunidades laborales y obviamente un mejor sueldo que me permitiera no solamente pagar mis gastos diarios, sino empezar a ahorrar para crear mi patrimonio en el país que me vio nacer hace 30 años. Los que siguen de cerca mi historia, sabrán que primeramente llegué a San Antonio Texas en donde empecé trabajando como jardinero ganando $210.00 dólares por 60 horas a la semana.

Días después, tuve la oportunidad de laborar en una tienda de autoservicio en el área de mantenimiento ganando 170 dólares por 32 horas semanales. Luego de estar viviendo por más de mes y medio en la ciudad de San Antonio, ya me estaba acostumbrando cuando pasó un incidente que me obligó a cambiarme de ciudad y a la vez de estado.

Recordarán que tengo familia en la Ciudad de Dallas Texas y que tras haber hablado con uno de mis tíos sobre el incidente me dijo que de inmediato me fuera con él para su casa y que ahí mismo en Dallas Texas él iba a ayudarme a encontrar un trabajo. Así fue y ni tardo ni perezoso tomé mi maleta y viajé hacia la ciudad de Dallas creyendo encontrar ahí mejores oportunidades y olvidando la maldita experiencia que había provocado un repentino cambio en mi destino.

Cuando llegué a Dallas, experimenté otro tipo de sensaciones. Solo y sin saber aún casi nada de Inglés, me aventuré a conocer el majestuoso, pero pequeño Downtown. Recorrí un sinfín de lugares tratando de hallar por ahí uno de los eslabones perdidos de mi incierto sendero.

En Dallas, tuve el privilegio de trabajar para tres personas. Primero, fue para Efraín, un amigo de mi tío y contratista de una empresa dedicada a la colocación de carpeta en casas residenciales.

Luego, me tocó interactuar laboralmente con Mr. Z, un empresario por demás extraño propietario de dos famosas taquerías en la ciudad. Por último, trabajé para Miguel. Un microempresario dedicado al negocio de la fotografía y videofilmaciones.

Con Efraín, aprendí muchas cosas y hasta me regaló una súper computadora, pero debido a su mala organización o falta de suerte, no lograba avanzar ni él, mucho menos yo como empleado ganando 50 dólares por día. Hubo semanas incluso que no teníamos dinero ni para comernos una hamburguesa de 99 centavos. Para colmo, fue por esos días que yo había entrado a estudiar Inglés en QuickLearning y el cheque me era insuficiente para cubrir mis gastos generales. Renuncié a trabajar con él conservando la experiencia...

Con Mr. Z, aprendí también grandes lecciones pero renuncié justo cuando no tuvo la pasciencia de esperar para la realización de algunos proyectos sobre publicidad aún cuando había invertido más de $2,000.00 dólares en software y hardware. No tengo de él ninguna queja en cuanto a dinero se refiere pues siempre me pagó muy bien y a tiempo. Miguel, es el personaje más oscuro de esta tercia de ases. El primer día me presentó a esposa, a su hija de 15 años y a su hijo de 7. Comimos todos juntos en su casa, trabajé para él una semana como diseñador gráfico y no recibí un solo dólar a cambio. Tuve que hablar con su esposa para recuperar únicamente $100.00 dólares tras varias llamadas y una visita sorpresa acompañado de Efraín y otro amigo a su residencia.

Cansado de tantas limitaciones y malos momentos, decidí hablar con Agustín, un contacto del Messenger que conocía incluso antes de viajar de México a los Estados Unidos, de origen peruano y que vivía en Nashville, TN. Dejando atrás a la ciudad de Dallas y las experiencias vividas, me fui para Nashville con Agustín llevando en mi bolsa no más de $100.00 dólares pero una extraña y segura sensación de éxito entre mis dientes.

Agustín, resultó ser un personaje que sólo estaba en la búsqueda de un roomate para cubrir los gastos que le estaban arsorviendo a él y a su hermano Ivan en el Departamento.

Le agradeceré por siempre que aún sabiendo que yo no tenía dinero cuando llegué a Nashville y en sí su casa me haya recibido muy bien y haya tenido la pasciencia y gentileza de esperar un mes para que yo le pagara en su totalidad los gastos correspondientes a mi estadía.

Finalmente, Agustín quedará inmortalizado a través de este blog como una de las personas más importantes en lo que va de mi historia en los Estados Unidos a 12 meses de aquél 7 de noviembre del año 2006. Quienes leen con frecuencia este blog, sabrán seguramente que mi primer trabajo en la ciudad de Nashville, fue en la cadena de restaurantes Mc Donald's en el área de mantenimiento ganado en promedio $230.00 dólares por 37 horas semanales. Mc Donald's fue, es y será por siempre un gran oportunidad laboral para personas como yo que recién estamos llegando al país y no conocemos otra manera de obtener mejores ingresos.

Y lo digo porque el salario de Mc Donald's aunque no es malo, no es suficiente para cubrir todos los gastos y menos para ahorrar algo pensando en el futuro. Obviamente me refiero al caso de una familia de dos o más elementos, porque en lo personal durante mi estancia en Mc Donald's, logré vivir bastante bien, comprar mi bicicleta, mi laptop, cubrir todos mis gastos y hasta me sobraba dinero para mandarle a mi madre a la ciudad de México. Porque finalmente, no importa lo que ganas, sino lo que gastas.

Tras algunos meses de estar trabajando en Mc Donald's, fui despedido por amor. Fui despedido por estar interesado sentimentalmente en una chica de 19 años y quien ostentaba y ostenta el cargo de manager en el restaurant donde yo laboraba. Vendría después un mes sin encontrar trabajo, un mes sumido en una de mis más fuertes depresiones. Un mes en el cual sólo dormía, comía, fumaba y volvía a dormir pensando en el por qué de las cosas. Un mes en el que incluso pensé en viajar a New York en la búsqueda de otras oportunidades.

Debo aclarar que durante este período, jamás estuve solo. No faltaba quien me diera de comer, quien me regalara algunos dólares e incluso desde España recibí dinero de una santa mujer que tuvo confianza en mi y que siempre supo que esos días tan sólo eran los preparativos de algo grande que venía solamente para mi y que pronto vino.

Durante esos treinta días, viví algunas de las que serán inolvidables facetas de un cambio que llegaría a mi vida y traería por fin de la mano de DIOS el éxito espiritual, económico y laboral. Ese suceso, me haría volver mis pasos atrás para reencontrarme con alguien que hasta en ese instante había olvidado.

Ese alguien lo es todo, ese alguien es DIOS. Lo que hice, fue lo mejor que cualquier persona en su vida debería de hacer. Abandonarse en Él y dejar que su poder actúe dentro y fuera de cada ser. Es día se acabó mi oscuridad y desperté con un nuevo amanecer. Ese día, no solamente oré, también lloré.

Coincidencias de la vida y contrario a mis creencias, llegaría hasta a mi historia un gato negro y justamente trece días después sería yo contratado al mismo tiempo en dos empresas obteniendo hasta ahora grandes beneficios económicos y un nivel de vida por demás envidiable.

Primero, fui contratado como cajero en una tienda de autoservicio donde yo sólo aspiraba a ser barrendero. Algunas horas después, sería yo contratado por la empresa Phoenix de California como diseñador gráfico trabajando desde mi departamento a través de Internet gracias a uno de sus ejecutivos que conocí en una de mis visitas al DownTown o centro de la ciudad de Nasville. Actualmente, puedo sentir el sabor del éxito económico y control financiero.

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Imagen original de Guffy

Estoy conciente de que no es mucho lo que llevo ahorrado en México, pero $70,000.00 pesos me parece una cantidad considerable en tan sólo 3 meses. Además, he tenido la oportunidad de darme algunos lujos como el hecho de haber comprado mi cámara Nikon D40x y algunas otras cosillas. Gracias también a Rocas un amigo colombiano y del cual encontrarán mucha información a través de los link en letras azules, he conocido varios sitios interesantes de la ciudad de Nashville.

Vaya, en estos días he estado leyendo de nuevo todos los comentarios que mis lectores han escrito en este blog, esos que desde siempre han alimentado mi fe y han hecho con sus letras crecer sigilozamente mis ilusiones y mis esperanzas.

Por ello, agradezco a Norma y su esposo Nicolas de Monterrey Nuevo León México, a Héctor y su esposa Jessika de San Antonio Texas, a mi tio Juan Carlos de Dallas Texas, a Paola Andrea de Colombia, a Sade de España, a Martha Inés de España, a Joel y su esposa Alejandra de San Antonio Texas, a Efraín de Dallas Texas, a Mr. Z de Dallas Texas, a Agustín e Ivan de Nashville Teneessee, a Rocas y su novia Vanessa también de la ciudad de Nashville y a tantas personas más que aunque algunos de ellos no han tenido la oportunidad de expresar sus opiniones y otros han preferido permanecer en el anonimato, han seguido de cerca mi historia y han contribuido de alguna u otra forma en la realización de mi Sueño Americano.

Agracedimientos sinceros también para todas las personas que han leído mis anécdotas y que han elevado sus oraciones al cielo para que en mi vida todo cambiara.

Cambió y sé que seguirá cambiando...

Por eso y por mucho más, gracias a todos los Ángeles Guardianes de mi felicidad.

Dios les bendiga e ilumine por siempre su camino....

Por lo vivido y lo pasado, no me resta más que dar una vez más gracias a Dios por las bendiciones recibidas. No me resta más que reafirmar esa confianza que siempre tuve en mi y que aún conservo. No me queda más que agradecer a cada uno de ustedes por el tiempo que dedican para leer uno a uno los capítulos de mi historia. Esa que hoy cumple 365 días de varíadas experiencias, esa que día a día recopila una serie de vivencias que poco a poco van diseñando lo que desde siempre se ha llamado 'El Sueño Americano'. Ese en el que muchos creen, pero que muy pocos conocemos...

Dios les bendiga y hasta pronto...

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