Me gané la lotería, una noche de un día...

CAPÍTULO 53
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Cuando eran las 10 de la noche con 12 minutos, llegó la persona que ocupa el turno de la noche en la Grocery Store, de inmediato revisé que todo estuviera en orden y me dispuse a marcar en la caja registradora mi hora de salida.

Me estaba despidiendo de mis compañeros cuando llegó un cliente y nos trajo a todos una deliciosa pizza de 'Schlotzsky's' una empresa italiana dedicada también a la venta de comida rápida que para ser sincero no conocía y que según ellos aseguran que tienen el mejor sandwich de los Estados Unidos...

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Junto con la pizza, nos trajo el cliente una bolsa de riquísimas papitas fritas que estaban para chuparse los dedos y que en 'Schlotzsky's' les llaman Chips Potatoes. La verdad quedé sorprendido por la gran calidad de ese producto, su consistencia doradita y sabor a chile jalapeño, me hizo recordar otro producto que en México distribuye Barcel y que por ahora no recuerdo el nombre.

Estaba disfrutando plenamente de la deliciosa pizza y las papitas con dos de mis compañeros de trabajo cuando giré mi cabeza hacia la zona de los billetes de lotería que ahí en la tienda se venden y mis ojos se posaron sobre el juego Nifty50 y noté que solamente quedaban tres boletos.

Para ser sincero, no me llama la atención jugar lotería aunque a diario veo con gran estupor la inmensa cantidad de personas que gastan su dinero en la tienda jugando en toda la colección de juegos instantáneos y juegos en línea que la Lotería de Tennessee tiene a su disposición. He vendido boletos ganadores de hasta 1000 dólares y aún así no ha sido para mi algo tan atractivo como para vertir mis ilusiones y arriesgar mi dinero que con tanto esfuerzo me he ganado.

Sin embargo, mientras comía pizza y papitas fritas jugaba con una moneda de MEDIO DÓLAR con la que alguien había pagado en mi caja y que yo por curiosidad había cambiado pues me gusta coleccionar monedas de distintos tipos, denominaciones, metales, fechas y paises de origen.

Seguí jugando con mi nueva moneda y mis ojos volvieron a posarse sobre esos tres boletos de Nifty50 que ahí quedaban huerfanitos sin nadie que les hiciera caso.

Tomé otro peddazo de pizza y en ese momento llegó un cliente mexicano a comprar lotería, pidió varios boletos surtidos y como le quedaban 6 dólares todavía, mi compañero le ofreció los tres boletos de Nifty50, el cliente dijo que no los quería y que mejor le diera 3 boletos de Jumbo Buck de dos dólares.

En ese instante fue cuando pensé lo raro que había sido el suceso pues era extraño que un cliente no aceptara una sugerencia de cualquiera de los vendedores que ahí trabajamos pues la mayoría tiende a creer que nosotros podemos darles buena suerte.

Raspó todos sus boletos el cliente mexicano y terminó ganando como 10 dólares, compró una cajetilla de cigarros, una cerveza corona de 24 onzas y se fue a casa.

Terminé mi pedazo de pizza y seguí jugando con mi moneda, a los pocos segundos otra vez mis ojos voltearon hacia los boletos de lotería y esa vez le hice caso mis instintos, le dije a mi compañero que me vendiera a mi esos tiquets de fifty50 que quedaban y sorprendido me preguntó que si estaba seguro de lo que estaba diciendo pues él sabía que yo no soy ningún aficionado a los juegos de azar. Confirmé mi pedido, pagué y empecé a rascar solamente un código que cada ticket trae impreso en la parte inferior central para ser revisado en la computadora y así poder comprobar la auntencidad del boleto y pagar al cliente la cantidad que haya ganado.

Raspé los tres boletos y se los entregué a mi compañero para que los revisara, cuál sería mi sorpresa cuando me dice que el primer boleto tenía $200.00 dólares de premio, el segundo $10.00 y el tercero $2.00 dólares.

Vaya que ese día andaba con suerte y vaya que esa moneda de medio dólar traía algo más que esa hermosa águila que tan bien luce en una de sus caras.

De inmediato mi compañero me hizo entrega de los $212.00 dólares y salí de ahí con la panza llena, el bolsillo repleto y el corazón contento.

No cabe duda que este fue para mi uno de esos días en los que suceden cosas por demás inexplicables y que sólo pueden atribuirse al gran poder que sobre cada uno de nosotros ejerce nuestro Padre Creador.

Aleluya y gloria a Él!

Por cierto, antier les comentaba que había comprado un lindo y práctico reproductor de Cds, Mp3 y radio FM en BestBuy, pues resulta que al segundo día me aburrió, se lo ofrecí al encargado de la casa donde vivo y me lo compró de inmediato en la cantidad exacta que yo había pagado por él sin pretextos ni explicaciones.

Eso ha sido todo por hoy, Dios les bendiga y al igual que a mi, les conceda mucha paz en su camino.

Gracias por todo...
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