Recibiendo ayuda económica de España...

CAPÍTULO 44
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Ayer cuando justamente había en mi bolsillo 3 dólares y estaba preocupado por lo que iba a comer saliendo de donde estaba siendo entrenado para un posible trabajo, recibí una llamada desde España de la Sra. Lina que según recordarán me había prometido ayudarme económicamente para salir de apuros durante estos días que estoy sin empleo.
Días antes, le había yo proporcionado mi número teléfonico y me había preguntado si contaba con alguna identificación del Estado de Tennessee vigente para poder cobrar el envío que lo iba a hacer vía MoneyGram...

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Cuando le dije que no, me comentó que entonces lo pondría a nombre de Rocas y que tendría que ser él quien fuera a cobrar ese dinero a cualquier Walmart en cuanto me diera el código.

Y eso fue lo que pasó...

Luego de preguntarme cómo estaba, se apresuró en darme el código diciéndome que el dinero había sido enviado y que podría cobrarlo Rocas cuando tuviese oportunidad y que obviamente el me lo entregara a mi.

Me dijo que la cantidad era de 39 dolares y que algo iban a servirme mientras encontraba algo en otro lugar.

Se lo agradecí infinitamente y me despedí enseguida para no hacerle gastar más en la llamada desde España que gentilmente estaba realizando.

En cuanto salí de mi capacitación y de la cual les daré más detalles en un próximo post, lo primero que hice fue ir a casa por mi bicicleta, dirigirme a Walmart y tratar de cobrar el dinero pues había yo olvidado por mi necesidad que estaba a nombre de mi amigo colombiano Rocas.

Llegué y tomé un formato, lo llené con mis datos y cuando estuve frente a la persona que me pagaría el dinero envíado, me pidió mi identificación, y enseguida me dijo que el dinero venía a nombre de otra persona y que por favor le explicara el motivo por el cual yo estaba intentando cobrarlo y que de dónde había yo obtenido el código.

Le dije que anteriormente mi amiga de España iba a mandar el dinero a mi nombre, pero que al parecer había cambiado de desición mandándolo a nombre de mi amigo Rocas.

No tuve otra cosa qué decirle...

No me creyó mucho, pero me dejó partir...

Nuevamente con 3 dólares en la bolsa, me adentré por los pasillos para comprar al menos unos huevos, en casa tenía tortillas y tomaría agua de la llave mientras le avisaba a Rocas para que al día siguiente cobrara el dinero y me lo diera pues estaba sin nada para gastos indispensables.

Mira lo GRANDE que es DIOS...

Cuando apenas iba recorriendo como dos pasillos con mi cara de tristeza, hambre y soledad, miré a una manager mexicana que trabaja justamente ahí en Walmart y quien en una ocasión me había ayudado para regresar un reproductor de DVDs aún cuando la fecha máxima de retornos (15 días) había expirado.

Desde ese día yo había comprobado su poder dentro de la empresa y sabía que ella iba a ayudarme nuevamente en esta ocasión.

Y así fue...

Me le acerqué y la saludé como siempre lo hago cuando voy de compras a Walmart pues ya me conoce y la conozco al menos de vista.

Le expliqué la situación y le dije que me urgía el dinero pues no tenía ni para comer esa tarde de ese día y que mi amiga cristiana me había mandado esa ayuda desde España porque actualmente yo no tenía trabajo.

Me miró, sonrió y dijo que iba a ver qué podía hacer...

Tomó su celular, hizo una llamada en Inglés y me dijo: 'Puedes ir a cobrar tu dinero' al mismo lugar y con la misma persona que hace unos minutos te atendió.

Le agradecí infinitamente su intervención y enseguida regresé con la persona que me había atendido, quien por cierto era una joven de aproximadamente 18 años muy hermosa y de origen Indúe.

Me atendió bastante bien y hasta se ofreció en llenar el formato por mi, noté que la llamada de la manager mexicana, aún estaba haciendo efecto.

Me dio mi dinero y salí de ahí con una sonrisota de oreja a oreja, feliz porque ahora sí tenía yo dinero para comprar el mercado.

Me surtí bastante bien calculando que las cosas me alcanzaran para al menos 3 ó 4 días mientras algo me llegaba de otra parte.

Como pude, metí algunas cosas en mi mochila y el resto lo puse en bolsas de Walmart y una vez más recorrí las calles con mis bolsas de mandado en el manubrio de la bicileta, muchas personas me miraban, unas se burlaban y otras me admiraban.

Llegúe a casa bien cansado, pero bien cargado con mis cosas, las puse en el refrigerador, preparé la comida y cuando eran 6 30 de la tarde, recibí una llamada.

Era un amigo que en días pasados me había pedido que lo acompañara a Best buy para asesorarlo y para comprar una laptop, pues no sabe mucho de computadoras y tampoco sabe Inglés para comunicarse con las personas de ventas en la tienda que lamentablemente nadie habla español.

Le dije que lo haría con gusto y apenas habia yo terminado mi comida cuando llegó por mi, fuimos a la tienda vimos los modelos, marcas y precios y decidimos comprar una hermosa laptop HP.

Regresamos a casa y me pidió que le configurara su juguete, que le instalara lo que yo consirerara que era necesario, que le compartiera mi música, imágenes y software que le fuese útil para aprovechar al máximo el rendimiento de su laptop.

Dos horas me tardé en realizar las configuraciones necesarias y en transferirle algunas cosas que tenía en mi computadora.

Mientras tanto, mi amigo fue a comprar un six de cervezas y me invitó una bien fría que no pensé en rechazarla pues estaba contento con la ayuda que acaba de recibir desde España, con la panza llena y ayudando a un compatriota mexicano en la búsqueda de aprender más y superarse.

Cuando terminé la configuración, mi amigo tomó su laptop, se despidió y se dirigió a su automóvil.

Desde allá, me llamó y me dijo tengo un regalo para ti.

Extendió su mano y me entregó 40 dólares, le dije que era mucho dinero y me dijo que no era nada comparado con la ayuda que yo le había proporcionado y que además sabía que yo no tenía trabajo, que por favor los tomara.

No sé porque, pero le tomé la palabra. jeje.

Esa noche dormí en paz, pues tenía mandado y dinero suficiente en mi bolsa para comprar más comida y bebidas justo en el momento en que yo lo necesitara.

Gracias por su lectura y que Dios le bendiga siempre...


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