Lo sentimos, su visa NO puede ser aprobada en este momento !!

Como un balde agua helada cayeron sobre mi esas tristes palabras...

¿CÓMO FUE?

Como recordarán quienes están siguiendo de cerca mi aventura sobre la intención de cruzar la frontera para ir a los Estados Unidos a trabajar para pagar mis deudas, el día de ayer miércoles 15 era decisivo para saber si podría viajar a USA o no.

Esto empieza a las 5:00 de la mañana cuando nos levantamos para bañarnos, cambiarnos y perfumarnos para ir a nuestra entrevista al consulado. De nuestras respuestas sinceras dependía que nos otorgaran la visa o nos la negaran.

Aun con los nervios, el estrés, la preocupación y la incertidumbre, nos sentíamos listos para contestar las preguntas que posiblemente nos harían los oficiales de migración.

No podíamos conciliar el sueño, teníamos diarrea, mareo, dolor de cabeza y a mi me daba mucha hambre y sólo pensaba en estar comiendo algo para contrarrestar los efectos de esa enorme preocupación. Hacía mucho tiempo que no fumaba, pero volví a caer en el vicio por un par de días. Sentía que la nicotina me relajaba...

Nuestros representantes nos recomendaban estar tranquilos diciéndonos que no era común que les negaran la visa en el consulado, al menos que las personas mintieran y en el sistema hubiese otro tipo de información diferente al que ellos decían o habían escrito en sus documentos.

Nada de eso nos calmaba, nuevos al fin en eso de aplicar para tratar de obtener una visa de trabajo, estábamos todo el tiempo preguntando a quienes ya habían ido qué tan difícil eran las preguntas del personal migratorio, pero todos nos decían que eran muy variables las preguntas y que no existía ningún patrón a seguir.

Otros decían que era fácil, que unas tres o cuatro preguntas del tipo; "A qué empresa vas a trabajar", "Cómo se llama tu patrón en Estados Unidos", "A qué estados viajarás", "A usted estado antes en los Estados Unidos", "Ha tenido problemas con la policía en USA" y otras interrogantes comunes eran las que nos harían para conseguir el pase directo que tanto estábamos esperando...


A las 6:00AM llegó la primera camioneta al hotel y nos subimos de inmediato como tratando que esa pesadilla terminara lo más pronto posible. Era un martirio estar pensando en todo momento sobre lo que podría pasar...

Recuerdo que el día anterior mi amigo me tomó una foto cuando estaba así, triste, preocupado, cabizbajo...

En 10 minutos o menos estábamos recibiendo nuestros pasaportes para formarnos en la fila enorme de personas que pasarían también a ser entrevistados en el consulado...

Nos formamos, fui a comprar un café negro porque hacía mucho frío y para calmar un poco mi ansiedad...

Media hora después llegaron varios guardias para cambiarnos de lugar y para revisar que nuestros documentos estuviesen en regla. Nos dijeron lo que ya nos habían dicho anteriormente que no deberíamos llevar en nuestras bolsas objetos como; Celulares, Monedas, Medicamentos, Cortauñas, Cigarros, Cerillos, Etc.

Y aunque nos repitieron eso hasta el cansancio, miré que sacaron a dos personas, uno por llevar cigarros y otro por llevar un encendedor.

Empezaron a pasar a grupos de 4 personas y nuestra inquietud aumentaba... Se nos miraba nerviosos, con tantas preguntas y ninguna respuesta...

Estaban atendiendo sólo en tres ventanillas de las más de 10 que había.

Por fin nos tocó nuestro turno, íbamos 7 personas nuevas que iríamos a la misma empresa a trabajar.

Nos tocó la entrevista con una señora de apariencia chicana, de piel clara, complexión robusta y que se miraba muy amable. Nos pidió que fuésemos pasando cada uno a poner las huellas de nuestros cuatro dedos de la mano derecha en un escáner y sonriendo nos decía OK cada momento...

Nos hizo algunas preguntas como las que comenté arriba a todo el grupo y también contestaba en unísono con ellos. Todas nuestras respuestas eran correctas, lo supe porque la oficial de migración asentía con su cabeza con frecuencia.

De pronto, nos quedamos todos atónitos cuando vimos que ella miraba con atención la pantalla y empezó a comunicarse con alguien por el manos libres que tenía conectado a su pc. Siguió escribiendo por 4 ó 5 minutos y llamó a otro oficial al parecer de alto rango. Ella le dijo algo y los dos sonrieron. Nosotros estábamos al borde del colapso, no sabíamos qué estaba pasando... Queríamos que ya nos dijera lo que fuera, pero el silencio sepulcral que nos estaba volviendo locos... Una de mis compañeras, se tronaba los dedos de sus manos con disimulo, otro le daba comezón por varias partes, otro sudaba de manera inevitable, otra compañera cambiaba su pie de posición como cada 3 segundos y yo más quieto que una gárgola, sólo me limitaba a ver a la oficial de migración cómo miraba su pantalla mientras escribía de vez en vez...

Esa situación se estaba volviendo crítica cuando de pronto voltea a vernos y sonriente dice; "Sus visas han sido aprobadas, excepto la de José Luis quien debe quedarse en ventanilla". Los demás pueden retirarse, feliz viaje!

Sentí que un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, que alguien me echaba una cubeta con agua helada, pero permanecí tranquilo.

Entonces la señorita de migración me miró fijamente mientras me pregunraba; ¿Ha estado usted en Canadá? A lo que de inmediato contesté que sí. Me dijo Ok y escribió algo... Siguieron sus preguntas... ¿En qué año estuvo usted allá? Ummm no lo recuerdo con exactitud, pero quizás en el 2010... Ella corrigió de inmediato mi respuesta diciéndome que estuve allá en el 2009.

Yo le dije que sí y me preguntó los motivos por los que viajé a Canadá, primero titubée un poco, se me trabó la lengua, pero luego le contesté que como turista, pero estando allá tuve algunos problemas en mi pueblo que me obligaron a solicitar el estado de "Refugiado".

Me preguntó lo que hacía en Canadá y le contesté que estudiaba Francés así como el gobierno nos lo solicitaba para poder obtener un cheque para nuestros gastos de comida y renta.

Se me quedó mirando fijamente otra vez, llamó de nuevo al otro oficial, le contó en Inglés todo lo que yo le acababa de decir, sonrieron, ella se río más fuerte, volteó a verme y con su carita sonriente (no se cómo pudo hacer eso), me dijo; Lo siento, pero su visa NO puede ser aprobada en este momento según la ley XXXXXXX, no tiene castigo, pero no puede ser aprobada hoy finalizó. Me devolvió mi pasaporte, la hoja de la cita en el consulado y una hoja de color rosa tamaño media carta explicando las razones por las que mi visa no había sido aprobada.

Muy triste y con unas ganas terribles de llorar, salí con la cabeza hacia abajo mirando los mosaicos blancos que cubrían el piso frió, igual o menos más helado que la respuesta que recién acababa de recibir.

Salí de ahí y me dirigí a donde estaban mis compañeros de viaje, mis compañeros de sueños...

Se me acercaron dos de ellos y me preguntaron qué había pasado...

No pude soportarlo más y rompí en llanto como una niña, sí así tan solo y triste, justo como lo estoy volviendo a hacer ahora, sentí que mi corazón se partía en muchos pedazos, sentí que hasta ahí habían llegado mis ganas inmensas de ir a trabajar para pagar mis deudas y para darle a mi familia una vida mejor, para que a ellos no les faltara nada, para poder estar en armonía sin deberle a nadie, comiendo frijoles quizás, pero con esa paz financiera que tanto anhelaba...

Se me acercaron otros compañeros a tratar de consolarme, me tragué de un solo sorbo mis sueños rotos, sequé mis lágrimas y traté de tranquilizarme para pensar qué debía hacer ahora que estaba solo en un lugar que no conocía a nadie, con poco dinero, con la habitación del hotel a punto de vencerse y que costaba 544 renovarla, con tanta tristeza, con tantas preguntas y ninguna respuesta...

Todos me ofrecían café, pan, algo de comer, pero no podía ni hablar para decirles que no...

Nos regresamos al hotel y la mala noticia corrió como pólvora entre todos los compañeros, todos me miraban y sentían por mi compasión, se miraban tristes también y muchos hablaban en voz bajaba.

De pronto ocurrió lo que se al escribirlo otra vez me hará llorar...

Sí lo sabía, pero seguiré tratando de ver las teclas con los ojos empapados de lágrimas...

Me llamaron para allá donde estaban todos y empezaron a darme dinero, todos, ellos. aquellos, ella y él también. Me llovían los billetes por doquier y yo no paraba de llorar...

De emoción quizás, de incredulidad, de asombro, de sorpresividad...

No alcanzaba a comprender la hermandad, la unión, la comprensión y ese enorme humanismo que todos estaban mostrando para conmigo. Yo no paraba de recibir dinero y llegaba uno, llegaba otra, dame 100 de cambio de este de a 200, dame 50 de este de a 100, ten los 200, sólo tengo 30 en monedas, toma de aquí 50, dame 400 de este de a 500, toma esto, ánimos hermano, un abrazo, un grupo de chicas me rodearon, me abrazaron y entre todas juntas me dieron 1000.

Yo no podía creerlo, en sólo 20 minutos ya tenía muchos billetes en mis manos...

Les agradecí a todos su generosidad y les desee de corazón la mejor de las suertes, en silencio le pedí a Dios que cada peso que me habían dado con el corazón, Él se los devolviese con creces. Que les fuera muy bien y que vivieran de la mejor manera esa experiencia que por algunos días yo también tuve deseos de vivir...

Por razones de seguridad, subí a mi habitación, conté el dinero y salí de inmediato a depositar el dinero al banco para pagarlo a quien le había pedido prestado para venirme. Junté 9,000 en total y sólo me guardé un poco de lo que me quedaba anterior para mi pasaje de regreso, comida y algún que otro gasto en el camino.

Luego, fui a la central camionera para saber los horarios de salida y los precios del boleto. Compré un viaje de ahí de Nuevo Laredo a Poza Rica por la línea Futura Select que saldría a las 7:15 de la noche.

Regresé al hotel no sin antes pasar a la tienda Waldo's para comprarle algunas baratijas a mi familia, no podía regresar así con las manos vacías y derrotado, mínimo quería llevarles algo que recordara que estuve ahí, así como muchos más que a diario intentan buscar el sueño americano, las oportunidades de trabajo, mejores salarios, dólares, billetes verdes, soluciones...

En este momento les escribo desde la ciudad de Poza Rica a donde arribé hace un par de horas. Tomé un taxi colectivo hacia el centro, me compré una pastilla para el mareo y asco que sentía por el viaje, fui a almorzar y busqué un ciber café para contarles esta triste historia.

Así que ahora volveré a mi casa con mi familia, volveré a abrazar a mi hijo, a mi hija, a mi madre y a mi esposa que tanto los he extrañado...

En resumen, yo creo que sólo Dios sabe porqué hace las cosas y ya sólo queda esperar a qué haya otra oportunidad y por qué no, volver a intentarlo...

Gracias por leerme, hasta pronto...

-José Luis



La historia de los cubanos varados en Nuevo Laredo Tamaulipas y el Puente Internacional

Para quienes siguen de cerca mi odisea de viajar a los Estados Unidos para trabajar y pagar mis deudas, recordarán que en el capítulo anterior les dije que hoy iríamos al centro de atención a solicitantes (CAS) para que nos tomaran las huellas digitales y unas fotografías como parte de los trámites que estamos realizando en aras de conseguir nuestra visa de trabajo y poder empezar nuestra gira por los carnavales (ferias) que cada empresa realiza año con año a través de diversos estados de la Unión Americana.

Siendo así, hoy a las 5:15 de la mañana fueron por nosotros al hotel donde nos hospedamos y empezaron a transportarnos en camionetas hacia las oficinas del CAS donde hicimos una sola fila muy larga pues somos en total más de 250 personas de las cuales aproximadamente 50 son mujeres...

Me llama la atención ver la hermandad que existe entre todos, se ayudan, se aconsejan, recuerdan sus historias, comparten cigarrillos, comida, bebidas, carcajadas y sonrisas.

Y siempre están dispuestos a ayudar a los nuevos con algunos consejos, datos, respuestas y sugerencias sobre qué hacer para que todo salga bien y consigamos nuestra visa.

Se nos ha dicho que en todo momento seamos sinceros, que seamos organizados, limpios y amables. Que no salgamos de noche, que cuidemos nuestro dinero y nuestras pertenencias personales, que no hablemos con personas desconocidas y que siempre andemos acompañados.

Queda claro que esas recomendaciones se deben obviamente a la inseguridad que impera en la zona fronteriza y en gran parte del territorio mexicano.

Sin embargo y hasta ahora, todo ha ido muy bien pues la gente siempre está disponible para ayudar y se respira un aire de libertad y seguridad.

A las 7:00 am abrieron las oficinas y fuimos llamados en grupos de 3 personas para entrar, nos formaron sentados en sillas e íbamos avanzando poco a poco hacia las 7 ventanillas de atención.

Al llegar, nos pidieron el pasaporte que previamente nos habían entregado junto con una hoja que contenía la cita para presentarnos ahí, nos preguntaron nuestro nombre, nos tomaron una foto y nos tomaron huellas de los dedos de ambas manos.

Luego nos devolvieron el pasaporte, la hoja de la cita y nos dieron una pequeña tarjeta con información referente a cómo quejarnos si recibimos un maltrato en nuestro trabajo o si necesitamos realizar algún cambio.

Saliendo de las oficinas, fuimos a entregar el pasaporte con nuestro representante y nos dijo que por hoy eso sería todo y que mañana martes habría una reunión a las 5 de la tarde en nuestro hotel.

Sabiendo que teníamos todo el día disponible, aproveché para preguntar si podía salir a turistear un poco por la ciudad a lo que me respondieron que sí podía hacerlo teniendo cuidado y siendo siempre muy respetuoso con todos para evitar algún contratiempo que pudiera poner en riesgo nuestros trámites para la obtención de la visa.

Entonces compré un café, unos burritos de papa y jamón con tortilla de harina, desayuné y regresé al hotel.

Al llegar ahí, invité a mis compañeros a ir conmigo pero no quisieron salir...

Ante la negativa, me lavé los dientes, tomé mi bolso con algo de dinero, mi identificación y mi celular y agarré calle.

Aventurero como siempre, no podía dejar pasar esta oportunidad para pasear un poco, conocer otras personas, ir al centro y por qué no, ir también al Puente Internacional.


Cuando regresaba del Puente Internacional, pasé al parque central de Nuevo Laredo donde me llamó la atención ver a muchas personas que al principio creí que eran de Puerto Rico o República Dominicana, pero que al escuchar mejor su acento noté que eran cubanos.

Me senté en una banquita donde había una pareja y así como así empezamos a charlar...

Resulta que todos ellos están ahí varados desde que Obama vetara la política "pies secos, pies mojados".

La política de «pies secos, pies mojados» (en inglés, «wet feet, dry feet policy») fue el nombre dado a una política del gobierno de los Estados Unidos sobre la inmigración cubana en su país, que fue consecuencia de la revisión de 1995 de la Ley de Ajuste Cubano. Consistía en permitir el ingreso de inmigrantes provenientes de la isla solo si han pisado la costa estadounidense. Fue terminada por la administración Obama el 12 de enero de 2017.

Como resultado de este cambio en las leyes, cientos de cubanos que habían salido de su país en la búsqueda de encontrar mejores oportunidades en USA se encontraron con la mala noticia de que la frontera estaba cerrada.

Aquí en el parque de Nuevo Laredo, vi a un grupo de más de 100 cubanos entre los cuales se encuentran parejas, familias completas con niños y varios de ellos que viajan solos.

Hablando largo y tendido con uno de ellos, me dio a conocer la forma en que vive la mayoría de la gente en Cuba, un país controlado por el gobierno y donde prácticamente no puede moverse un dedo sin la autorización de quienes administran los servicios gubernamentales, no hay libertad de expresión, hay 3 periódicos de circulación nacional bajo el control del partido comunista, hay plazas con acceso a internet vía wifi, que sólo pueden utilizarse con tarjetas prepagadas a un costo de 2 dólares americanos por hora cuando el salario promedio en Cuba es de 25 dólares al mes...


Me dolió ver a toda esa gente en espera de algún cambio por parte del actual Presidente Donald Trump, me dolió ver que toda esta gente la está pasando mal porque ya llevan más de 1 mes aquí sin dinero, sin trabajo y sobreviviendo sólo con lo que la iglesia local les da (desayuno, cena, un lugar para dormir y dónde bañarse).


De igual forma, mi amigo me comentó que la organización "Cubanos sin Fronteras" les está haciendo llegar algunos donativos y ropa sobre todo para los niños que acompañan a este grupo de personas.

De mi parte, quise colaborar con algunos de ellos comprándoles agua, postres y yogur para los niños...

Muy lamentable la situación sobre todo para niños como Aarón que ya todos en el grupo lo adoran y se consideran parte de su familia. Hasta yo no dejé pasar la oportunidad de tomarme una foto con él. Un niño con carisma, risueño y alegre que a su año y medio ya sueña con ser famoso en You Tube...

Me contaron incluso de un caso de una chica cubana que dio a luz en el Puente Internacional y solicitó el asilo. Su caso fue turnado a la corte y es muy probable que la pasen por haber tenido ahí su bebé.

Quedé sorprendido al saber que la mayoría de los cubanos que han salido de su país para intentar entrar a los Estados Unidos, llegan a Centroamérica y de ahí empiezan su recorrido cruzando varios países hasta llegar a México y de ahí a la frontera con USA. Un largo, tedioso y peligroso peregrinar durante el cual pasan por muchas cosas... Hay quienes incluso se quedan en alguno de esos países un tiempo a trabajar para tener algo de dinero y continuar su travesía, hay otros que se van a Brasil, a Guatemala, a Belice, El Salvador, Samoa, Etc. mi amigo dice que su viaje a la frontera les lleva en promedio un mes y yo recordé lo cansado que llegué tras 18 horas de viaje desde mi pueblo hasta Nuevo Laredo.

No hay duda que en el mundo hay tanta gente que sufre mucho más que nosotros, pero no son tan cobardes como a veces nosotros sí lo somos...

Después de todo, me familiaricé con ellos y comprendí que tanto ellos como yo estamos luchando por lo mismo; cruzar la frontera para trabajar y buscar el bienestar de nuestras familias...

Que Dios nos bendiga a todos y que pronto alcancemos lo que tanto anhelamos...

Por ahora eso es todo lo que quería contarles, iré por ahí a seguir paseando un rato y regresaré más tarde al hotel para descansar y seguir en espera de los trámites reglamentarios.

Hasta pronto...

-José Luis

Las penas con sandwiches y pambazos saben más buenas...

Como sucede siempre cuando es la primera vez que hacemos algo, nunca faltan los errores...

Sí, esos detalles importantes que omitimos. En mi caso, olvidé mi pasta y cepillo de dientes, algo de comer y algunos medicamentos...

Salimos del pueblo a las 5:00pm con destino a la ciudad de Nuevo Laredo Tamaulipas donde tramitaremos la visa.

Desde el inicio del viaje nos dimos cuenta de algunas cosas; el chofer nos dijo que no conocía la ruta, pero que iba a estar comunicándose con otros choferes que también salieron de allá y que iban al mismo destino.

Apenas estábamos asimilando ese detalle cuando nos dijo que era la primera vez que conducía ese autobús pues anteriormente manejaba otro diferente.

Ni qué hacer, era nuestra suerte así y ya sólo debíamos confiar en Dios y en él.

Al poco tiempo se hizo notario su desconocimiento de la carretera y de la unidad pues iba cayendo en muchos baches y se sentía cómo rechinaba la caja cuando realizaba los cambios de velocidad.

Cuando creí que eso era suficiente, nos detuvimos en un oxxo para pasar al baño y comprar algo...

No me extrañó tanto ver qué el chofer compró una cajetilla de cigarros, lo que me pareció inadmisible fue que empezara a fumar dentro del autobús.

Quise decirle que no lo hiciera, pero consideré que la nicotina quizás le ayudaría a mantenerse despierto y no ponernos en riesgo aparte de ir brincando cada minuto cuando las llantas caían en algún hoyo de la carretera...

Cuál sería mi sorpresa al ver que iba prendiendo cigarro tras cigarro dentro de la unidad sin importarle que el 50% del humo del tabaco se quedaba dentro del autobús.

Cuando creí que había visto demasiado, empezamos todos a sentir un calor sofocante, el clima no funcionaba y adentro era un horno.

Fue cuando una chica se levantó de su asiento y le dijo al conductor que abriera la ventila del techo, alguna ventana o que revisara el clima.

Se detuvo un poco y mientras él buscaba alguna solución, nosotros bajamos a respirar aire fresco...

Eran las 8 de la noche, 3 horas de viaje cuando una de las personas que iban en mi grupo de tres me preguntó si traía algo de comer. Le dije que no y un señor llamado Beto que también venía con nosotros me regaló un pambazo de jamón con frijoles que me supo a gloria...

Mas tarde otro de los pasajeros me compartió un sándwich y mientras masticaba como 100 veces cada bocado, seguía recordando las caritas tristes de mis hijos y de mi esposa, esos ojitos llorosos y la incertidumbre de un incierto futuro...

Tratando de mitigar mis sentimientos, miraba en la distancia la interminable carretera, las luces en la lejanía, la oscuridad tras las ventanas y una sensación de miedo que no me dejaba descansar...

Seguimos así por mucho tiempo, Poza Rica, Tuxpan, Tampico, Linares, Monterrey y finalmente Nuevo Laredo que es donde llegamos tras 18 horas de viaje, un calor de más de 30° y 40 cigarrillos...

Cabe mencionar que a la mitad del camino mi amigo Don Beto se pasó a charlar con el chofer y eso le ayudó mucho al conductor para tomarle más confianza al autobús y
a la carretera logrando así una excelente velocidad crucero.

Pasamos algunas zonas llenas de neblina y el chofer seguía a muy alta velocidad lo que por momentos me tuvo preocupado...

La caravana de 7 autobuses seguía su curso y se detenían en algunos puntos para comprar algo e ir al baño.

Al llegar a Nuevo Laredo, nos llevaron a diversos hoteles donde esperamos a que fuera un representante y pasara lista.

Luego nos entregó algunos formatos para llenarlos, los entregamos y mañana muy temprano vendrán por nosotros para continuar los trámites y después ir a la entrevista al consulado donde de ser aprobados nos darán una visa de trabajo.

Ya nos entregaron una hoja con el nombre de la empresa en la que trabajaremos y la ruta de carnavales a los que iremos.

Mañana les estaré informando sobre cómo se van realizando los trámites y espero en Dios que nos den la visa para poder aprovechar esta gran oportunidad.

Nos leemos pronto...

Proyecto 'Rueda de la Fortuna' - Trabajar para pagar deudas...

La acumulación de deudas a través de los años, me ha llevado a tomar la decisión de salir de mi país (México) para ir a trabajar a los Estados Unidos en los Carnavales... Qué ironía, pero contrario a estar alegre, con mucho dolor y sentimientos encontrados por tener que abandonar a mi familia (Mi madre, mi esposa, mis hijos, hermanos, Etc.), he tenido que ser fuerte para llorar despacio... Vivir con mi familia cada día se ha convertido en una dulce rutina y de pronto así como así tener que dejarlos para ir en busca de una solución para resolver mis problemas financieros, me parte en dos el corazón.

Justo ahora que mi hijo casi termina su educación preescolar y que se ha convertido en un niño curioso que todo quiere saber y mi hija ha empezado a caminar con más seguridad mientras balbucea sus primeras palabras; Agua, Papá, Mamá y Ampá (Zapatos). Justo ahora y no después es que tengo que partir... Pero es precisamente el conjunto de todo esto lo que más me motiva a irme a trabajar y poder pagar mis deudas para vivir en paz.

Necesito salir de esta crisis económica y recuperar la armonía perdida, aquellos ayeres en los que íbamos juntos al cine sin estar pensando en que le debía a Coppel, Elektra, al Banco, a Don Juan Pérez, a la señora de la tienda y hasta al tortillero...

Vivir así, no es nada cómodo y he decidido ponerle un alto a esta amarga situación. En nuestros pueblos sólo se va ganado para medio comer y las deudas aumentan todos los días. Hay muchas cosas que se necesitan y que no se pueden tener, problemas sin resolver y muchas preguntas sin responder...

Por mi familia, hoy decido irme a trabajar lejos, allá donde se habla otro idioma, donde hay miles de voces nuevas, rostros distintos, cabellos de oro y un ambiente de carnaval que disfraza y oculta nuestra enorme tristeza.

Me voy tranquilo y seguro de mí mismo porque se que dejo en casa a la madre de mis hijos, una mujer valiente y plenamente consciente de esta situación, una mujer que será capaz de asumir la responsabilidad de cuidar a los niños y cuidarse ella a la par de cuidar su hogar. Mi madre estará también ahí, ayudando a cuidar a sus nietos que tanto quiere... Ellos no estarán solos porque aunque lejos, trataré de estar siempre en contacto para sentirnos más cerca.

LA SALIDA

Hoy saldré de mi pueblo a la 1:30 de la tarde con destino a la frontera para ir por mi visa al consulado...

Ahí mismo nos dirán qué tiempo estaremos allá y la ruta que seguiremos...

Viéndolo de otra forma, es una gran aventura que siempre quise tener, conocer otros lugares, vivir en carne propia la experiencia de trabajar en la feria, conocer en primera persona la manera en que se convive con gente que no conoces y con quienes compartirás un sueño, practicar mi inglés y aprender nuevas cosas...

Mientras tenga la oportunidad, seguiré escribiendo aquí sobre cómo me va por allá, a qué retos me enfrento, cómo los resuelvo, qué se debe hacer y qué no, las reglas, el trabajo, lugar donde se descansa, aseo personal, comidas, horarios de trabajo, vivencias, Etc.

Sería muy bueno de su parte que me desearan la mejor de las suertes en esta odisea, en este camino que no conozco y por el cual estoy dispuesto a transitar para pagar mis deudas y vivir con mi familia en paz.

Gracias por leerme y espero escribirles muy pronto...

Actualización: Sábado 11, 2:00pm
Estamos en el lugar de reunión y aún no sabemos nada sobre en qué autobús viajaremos, qué lugar nosvdarán, Etc.
Seguiré informando...

Actualización: Sábado 11, 3:45pm
Ya nos llamaron para asignarnos un autobús. Nos fueron nombrando y pusieron nuestras maletas en el guarda equipaje. Estamos dentro del autobús en espera de que nos entreguen nuestros pasaportes y nos den algunas instrucciones.  A mi alrededor, muchas caritas tristes de niñas y niños que ven partir a su mamá o a su papá, algunos lloran sin recato, otros disimulan su llanto. Lágrimas por doquier, familias rotas, ilusiones de un mejor mañana a un precio muy alto.  Seguiré informando...

-José Luis
P.D. Si lo desea, puede usted dejar sus comentarios. Gracias.